TERAPIA OCUPACIONAL EN LECTO-ESCRITURA

TERAPIA OCUPACIONAL EN LECTO-ESCRITURA

La lecto-escritura, se basa en la adquisición de una serie de conceptos fundamentales para el desarrollo del niño y están implicados varios procesos tanto cognitivos y motores como perceptivos, por lo que, si algo falla, nos cuesta adquirir esta capacidad.

 

Desde la visión de Terapia Ocupacional e Integración sensorial, observamos que primero necesitamos un nivel de ALERTA ÓPTIMO, que nos permita generar buenas respuestas en relación con el entorno. Para conseguir esta alerta, tenemos que aprender a regular y modular los estímulos que le llegan a nuestro Sistema Nervioso Central y así poder cubrir nuestras necesidades.

 

En este aspecto, los terapeutas ocupacionales, ayudamos a los niños a integrar toda esa información que le llegan órganos y sus sistemas sensoriales, y así ayudarles a generar una respuesta eficaz.

 

En la lecto-escritura, SON IMPORTANTES varios sistemas, que no tenemos en cuenta o que no nos resultan tan fáciles de ver…

 

El desarrollo del procesamiento sensorial, sienta las bases de la lectura y la destreza en actividades de escritura e informática y también contribuye a asentar las bases sensorio motoras necesarias para el desarrollo óptimo del niño.

 

Los mas destacados son el sistema propioceptivo, vestibular, y táctil. Ahora vamos a hablar un poco de ellos.

 

El sistema vestibular, esta formado por partes del oído interno y del cerebro, que procesan la información sensorial relacionada con el control de equilibrio y el movimiento ocular, también establece múltiples conexiones con prácticamente todas las demás partes del cerebro. Ayuda a regular ese nivel de alerta óptimo necesario para iniciar una actividad como la lecto-escritura.

También influye en los músculos de los ojos y el cuello, ayudándonos a orientar la cabeza y el cuerpo en el espacio y así poder mantener el campo visual estable.

Es una parte importante en la organización espacial, ya que sin la percepción espacial que aportan las sensaciones del cuerpo y de la gravedad, resulta muy difícil visualizar el espacio. Por ejemplo, si el niño padece un desorden a nivel vestibular, a veces pueden tener dificultades escribir con un orden y en línea recta, porque su cerebro es incapaz de alinear todas las palabras y organizarlas.

Nos ayuda también en lo referente a control postural, en lo relación del cuerpo con el espacio, cambiar el foco de atención del libro al cuaderno, en la integración de ambos lados del cuerpo, poder leer de manera fluida sin parones…

 

Por otro lado, tenemos el sistema propioceptivo que es el sistema que ayuda al niño a procesar la información que recibe tanto de los músculos como de las articulaciones y que sea integrada de forma efectiva por el Sistema nervioso. Este sistema influye mucho en el desarrollo de la fuerza y los patrones posturales.

 

Todo esto son partes que son importantes en la adquisición de una buena capacidad de lecto – escritura. Por ejemplo, si el niño esta recostado mientras escribe o lee, el foco de atención es malo, por lo que le costará mas realizar este tipo de actividades de forma correcta.

Por lo que hay que conseguir estas cosas antes de ponernos delante del folio y con el lápiz.

 

En cuanto al sistema táctil, es otro sistema fundamental a la hora de adquirir esta función, tan importante en todos nuestros niños ya que es una actividad fundamental de la vida diaria.

 

Este sistema nos permite percibir y discriminar correctamente las texturas, volumen y peso del lápiz, con ayuda del sistema propioceptivo. Estas capacidades ayudan a nuestros niños a tener un adecuado agarre y una buena ejecución del movimiento de la escritura.

 

Una vez que todo esto, es decir el niño tenga un nivel de alerta óptimo, un buen control motor y mantenga una correcta posición sentado, se empezará a trabajar otras destrezas funciones y habilidades que se necesitan para esta función de lecto- escritura, pero siempre habiendo trabajado antes los otros prerrequisitos.

 

Estas funciones son:

 

  • Orientación espacial: saber cuanto tiempo necesito para escribir una palabra o frase.
  • Funciones cognitivas: atención y memoria
  • Funciones perceptivas y viso espaciales: buscar semejanzas y diferencias, tamaños y formas
  • Lateralidad: que es la preferencia espontanea al escribir con la derecha o la izquierda
  • Destrezas motoras finas: precisión, inhibición motora, función bimanual…

 

Si observas que tu hijo tiene alguna dificultad al leer o escribir, o le cuesta mantenerse sentado correctamente mientras hace la tarea, puedes consultar con un terapeuta ocupacional para valorar esas dificultades y establecer unas pautas de acción para mejorar los diferentes aspectos. ¡Nosotras estaremos encantadas de atenderos!

 

Autora: Elena Alonso Barca, Terapeuta Ocupacional Infantil

 

 

 

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